Jaime Falcón López

Si entendemos el orgullo como el sentimiento de satisfacción hacia algo propio o cercano que se considera meritorio, se puede hablar de los sentimientos que se pueden llegar a experimentar hacia un país. Pero, ¿por qué la gente puede llegar a sentirse tan orgullosa de él? ¿Cómo es posible que una simple división administrativa, con raíz histórica, provoque una adhesión emocional tan profunda e inquebrantable hacia el mismo? ¿Puede ser el miedo una de las razones que provoque ese sentimiento de amor hacia un territorio nacional? En muchos países de África, como Ghana, ese miedo lo han experimentado sus gentes hasta hace unas pocas décadas. Cuando los países vecinos están sumergidos en dictaduras y guerras civiles, las personas se sienten muy afortunadas de vivir en un territorio en paz y libertad. Los allegados, las facilidades que el contexto proporciona, un futuro mejor… son argumentos utilizados para entender el sentimiento de amor hacia el país.

“Yo estoy orgulloso del lugar donde vivo, yo estoy orgulloso de Ghana. Es un lugar donde la gente es auténtica, donde todo se comparte, pero sobre todo, yo estoy orgulloso de mi país por que vivimos en paz”. Muniru Banzi.

Un día cualquiera, mientras comíamos en casa de Sawela, la ghanesa que se encarga de la cocina de los voluntarios, vi que llegaba una mujer a su casa con mucho equipaje. Al ver nuestras caras torcidas por la incomprensión, se dio cuenta de que no entendíamos muy bien lo que estaba pasando. Sawela muy amablemente nos explicó que era “su madre”, pero no su madre biológica, sino la mujer que cuidó de ella durante largas temporadas tiempo atrás. Y es que aquí esto así: todos tienen dos padres, dos madres o varios hermanos sin tener ningún tipo de relación consanguínea, dado que han sido las relaciones personales del pasado las que han forjado esos lazos de relación y afecto. Y es algo de lo que se sienten orgullosos a nivel social y cultural como ghaneses.

En Larabanga, cuando los hombres hablan acerca de su futuro, es imposible no escuchar que quieren tener varias mujeres y muchos hijos. Unos hijos que quieren criar en Ghana y no en otro lugar. La población de su país es luchadora y fuerte, vive en paz, tiene todos los recursos que necesita. Su país, en definitiva, es un lugar del cual pueden sentirse verdaderamente orgullosos.

A menudo, la imagen que se muestra de África es de guerra, hambre y pobreza. El presidente más importante del mundo califica como “países de mierda” la composición del continente negro y la diversidad de sus partes.

África nace de quienes creen que es mejor de lo que se suele pensar y muere con quienes lo quieren convertir en una marca más.

 

Jaime Falcón López es estudiante de 4º curso del grado de Publicidad y Relaciones Públicas de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Universidad de Valladolid (España).