Laura Cenalmor Sánchez | Atsiame (Ghana)

La problemática de la gestión de los residuos en Ghana es un tema que preocupa a muchas personas en el país. Como se expuso la semana pasada, Atsiame es una comunidad en la que no existe un sistema de recogida de basura. Muchas personas aprovechan esto como fuente de ingresos, ya que se dedican a recolectar las bolsas de agua vacías para posteriormente venderlas a compañías de reciclaje. En cambio, “los beneficios que se generan son muy escasos, ya que las empresas no pagan demasiado”, dice Sedem, un joven de la comunidad.

La manera más habitual que los habitantes de Atsiame tienen para deshacerse de estos materiales es la quema de los mismos. Estos utensilios plásticos están hechos de hidrocarbono, pero al quemarlos emiten toxinas y aditivos que se introducen durante su producción. Esto expone a las personas a enfermedades de cualquier índole, pero sobre todo respiratorias.  Desde ADEPU hemos querido preguntar a Richmond Kennedy, el director de Plastic Punch cuya entidad y proyectos ya conocemos, sobre la problemática de los residuos en Ghana y los posibles culpables.

Pregunta: Como apuntáis en tu página web, solo el diez por ciento de los residuos plásticos se reciclan en Ghana. De hecho, se ha observado cómo la mayoría de las personas queman esta basura para deshacerse de ella o, simplemente, se tira en las comunidades. ¿Cuáles crees que son las razones por las que la basura se maneja así?

Respuesta: Es una realidad que la gente quema los plásticos en Ghana. Hace unos veinte años no había plásticos, se utilizaban envases orgánicos que la gente solía quemar o tirar, ya que no eran dañinos y se descomponían fácilmente.  En el momento en el que aparecieron los plásticos, las compañías responsables no ofrecieron un sistema de gestión de este material en Ghana, como sí se hizo en otros países. Por lo tanto, las personas queman los plásticos porque no conocen otra forma de deshacerse de ellos. Además, la mayoría de la población no sabe que el plástico no es biodegradable, por lo que no son conscientes de los efectos que esto tiene sobre su salud.

No podemos culpar a las personas. Podemos culpar al Gobierno y a las compañías, que no se preocupan por comunicar que la quema de los plásticos es un grave problema. Es una tragedia, y definitivamente tenemos que hacer mucho trabajo para revertirla.

P: ¿Cómo cree que afecta la quema de plásticos a la vida de los ghaneses, especialmente a su salud?

R: Algunos efectos son conocidos y otros desconocidos, porque aún no se tiene el conocimiento suficiente sobre los materiales plásticos. Además, no han sido completamente honestos sobre los aditivos que contienen estos materiales. Aun así, sabemos que hay muchas enfermedades causadas por la quema de los plásticos. Es un sistema dañino para todos.

Agbogbloshie, el vertedero electrónico ubicado en Old Fadame, Accra

Uno de los mayores ejemplos que tenemos en el países Agbogbloshie, uno de los mayores vertederos electrónicos del mundo. Hay estudios realizados sobre la calidad del aire de este lugar y el impacto que tiene en el medio ambiente y en la vida de las personas. En definitiva, nadie debería poder vivir en este lugar.

 

 

P: ¿Hay algún lugar donde se haya implementado una alternativa menos agresiva?

R: Hay alternativas insuficientes. Hay compañías y empresas que están intentando hacer mucho en términos de implementar métodos de recolección, reciclaje y reutilización. Existe una compañía que recoge la mayoría de plásticos que obtenemos de nuestras limpiezas de playas. Con este material hacen ladrillos, tejados, cuerdas… Aun así, estas soluciones no son suficientes. Son sistemas que gastan mucha energía y no genera muchos beneficios económicos. Por esa razón, nuestro objetivo principal es reducir consumo de plásticos e intentar volver a métodos tradicionales que solían llevarse a cabo hace unas décadas.

P: Desde su punto de vista, ¿sería viable que el gobierno implementara una forma global de gestión de la basura que sea menos agresiva con la sociedad?

R: Existe un plan nacional de gestión de plásticos presentado en 2019 en un evento al que fue invitado Plastic Punch. En cambio, las políticas y bases plasmadas en este documento han sido ignoradas. En general, el Gobierno ha hecho parte de su trabajo, pero muchos de los objetivos no se han tenido en cuenta, por eso necesitamos urgentemente la voluntad política real de trabajar en esta dirección. En cambio, también es esencial el trabajo individual y promover la reducción del uso de los plásticos todo lo posible.

P: ¿Qué podemos hacer como ciudadanos para revertir los problemas generados por la gestión de los residuos plásticos?

R: Para revertir este problema necesitamos acción y responsabilidad colectiva. Deberíamos ser realistas y francos con nosotros mismos, y especialmente ser conscientes del impacto que está teniendo el colonialismo occidental. Occidente está dejándonos sus desechos. Lugares como Europa, Estados Unidos y Australia dejan los desechos plásticos en países como Ghana haciendo creer que sus políticas de reciclaje están funcionando. Pero en realidad, no es así.

Lo mismo ocurre con las técnicas de reciclaje tecnológico y químico que implantan en otros países. Si realmente funcionan, ¿por qué no lo hacen en su país? ¿Por qué no contaminan su país?  Deberían ser justos y buscar la justicia global.

Mover la basura de un lugar a otro no es una solución. Esto es una problemática que nos involucra a todos, y todos somos parte de este cambio.

Laura Cenalmor Sánchez es estudiante de 4º curso del grado de Periodismo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid (España).